sábado, 14 de mayo de 2011

La Paradoja de Jevons

Marshall llegó a resumir el pensamiento marginalista de finales del siglo XIX con grandes aportaciones de economistas como Jevons, Menger, Walras y Pareto. Merece la pena recordar algo de Jevons.
La conocida como  “Paradoja de Jevons” (planteada por William Stanley Jevons  en su libro  de 1865 The Coal Question /La problemática del Carbón)  afirmaba  que mejorar la eficiencia en el consumo del carbón implicaba  un mayor uso de máquinas de vapor en más industrias, con lo que el consumo total de carbón al final era mayor…hay que tener en cuenta que Watt había mejorado mucho el primer diseño de máquina de vapor (Newcomen)…y su consumo de carbón.
La paradoja de Jevons  lleva a un resultado:  mejorar  la eficiencia disminuye el consumo instantáneo pero incrementa el uso del modelo optimizado,  lo que provoca un aumento del consumo global.
Resumiendo, que ahorramos más en energía para acabar gastando más ¡!
Esta paradoja se ha observado en múltiples situaciones de nuestra vida cotidiana.
La paradoja puede explicarse de dos maneras :
-         En primer lugar, se debe entender que una mayor eficiencia en el uso de la energía alienta un mayor uso de la misma, que sobrepasa el efecto de ese ahorro.  A pesar de que los motores de los automóviles son ahora más eficientes ( modelos híbridos, eléctricos…), lo cierto es que se tendería paulatinamente a utilizar cada vez más estos vehículos, los cuales, además, recorrerán una mayores  distancias diariamente…gastando más electricidad, cuyo consumo aumentará sensiblemente en el futuro.
-         La segunda explicación estaría dada por el hecho de que en la medida en que la mayor eficiencia económica eleva los beneficios económicos del país, también incrementa el proceso de acumulación y crecimiento en varios sectores de la economía, que terminarán por consumir cada vez más energía en una espiral que se autoalimenta.
Mayor crecimiento, más necesidad de industrias subsidiarias…más consumo…mayores ingresos, más gasto en vehículos de nueva generación…y vuelta a consumir ¡!

Nos debemos plantear, quizás, si el ahorro energético de reducir la velocidad máxima en nuestras autopistas a 110 seguirá esta Paradoja…


Mark de Zabaleta






sábado, 7 de mayo de 2011

“Ceteris Paribus” de Alfred Marshall

Alfred Marshall (1842-1924) es uno de los pioneros de la Economía Neoclásica.
Para la economía clásica el equilibrio de los precios llegaba de forma natural (la famosa “mano invisible” de Adam Smith), e incluso Marx contemplaba un “determinismo económico”.
Con la perspectiva Neoclásica se analiza el comportamiento de las unidades económicas que toman las decisiones (familias, empresas…), y este análisis llevó la Microeconomía a un primer plano.
El ceteris paribus (del latín, todo lo demás constante) de Marshall establece que para analizar un problema económico se debe asumir que todo el resto de los factores económicos permanecen constantes.
Y analizaba  cada situación, independiente,  rigurosamente.  Por ejemplo,  un  Consumidor puede estar dispuesto a pagar por una Coca Cola 5 euros  por la primera lata que adquiere (cuando tiene más sed); estaría dispuesto a pagar sólo 4 por la segunda unidad de ese bien y…3 por la tercera (ya está saciado) debido a que la utilidad que va generando es cada vez menor. Pero dado que los Precios  se fijan en el Mercado de acuerdo a la Utilidad Marginal de esa lata de Coca Cola, dicho Consumidor podrá probablemente comprar las tres unidades de ese  bien  a un precio de 3 euros. Por lo que este señor se ahorraría en la compra de tres latas 3 euros…y tendríamos el famoso “Excedente del Consumidor”.
Analizaba el comportamiento de los consumidores individuales bajo este prisma de la “utilidad marginal decreciente”, y agregaba esas tablas de datos para generar la curva de demanda (precio/cantidad) del mercado. Pero exigía que un determinado número de condiciones no cambiaran: los gustos y las rentas del consumidor y los precios de los otros bienes.
Está claro que al consumidor le gusta la Coca Cola (más que la tónica por ejemplo), que tiene dinero suficiente para darse ese capricho y que el vendedor de refrescos no tiene una oferta  de Pepsi a mitad de precio!...los precios del resto de bebidas alternativas no deben variar. Y así podremos realizar un análisis riguroso.
Ese es el famoso “ceteris paribus”
Muchos de los instrumentos que usamos los economistas en nuestro trabajo diario (la elasticidad de la demanda, el excedente del consumidor, las curvas de oferta y demanda en comercio...) fueron acuñados o popularizados por Alfred Marshall.

Mark de Zabaleta


domingo, 1 de mayo de 2011

Karl Marx sólo publicó un primer volumen de El capital

Desde su llegada a Londres en 1849,  Marx tuvo un poco de tiempo para consagrarse a  El capital…un borrador que había iniciado un par de años antes.
Para él la clave del capitalismo era la explotación como fuente de beneficios y de crisis.
Con el tiempo, se producen conflictos entre la superproducción y la incapacidad de las economías para absorberlas (la Ley de Say de la economía clásica por la que toda oferta genera su propia demanda quedaba en entredicho).
La explotación en el plano económico equivaldría  a la alienación de Hegel.
Durante treinta años visitando diariamente la biblioteca del British Museum escribirá infinidad de notas y bosquejos…pero casi todo queda en forma de apuntes.
Leyó a los economistas clásicos…y retomó en lo esencial el enfoque de David Ricardo sobre el trabajo incorporado: las horas de trabajo necesarias para proporcionar los medios de subsistencia a la mano de obra, y permitir su sustitución en la siguiente generación, era lo que determinaba el valor del trabajo (no cualificado).
Será Engels (gran amigo, y obligado colaborador) quien le convence para que  entregue sus manuscritos, una parte de ellos, y publicar así en 1867 un primer volumen de El capital, iniciado veinte años antes.
Los volúmenes siguientes, dedicados a las crisis, quedarán en estado de borrador…el segundo en 1885 y el tercero en 1894, tras la muerte de Karl Marx en 1883...fue Engels, su amigo, quien los preparó.
Pero Marx siempre conserva dos ideas clave del hegelianismo:
-         La de una “razón” en la historia, una permanente transformación que se pliega a las oscuras e implacables leyes del capital.
-         La Dialéctica, una confrontación y lucha entre contrarios (clases)
Aunque Marx pasó del idealismo de Hegel a convertirse en materialista, el fondo de su pensamiento siempre está ahí.
Fue Georgi Plejánov en la Rusia de Lenin quién acuñó la denominación de “materialismo histórico dialéctico”.
La Revolución socialista que planteaba como emancipación definitiva y global del hombre (al abolir la propiedad privada de los medios de producción, que era la causa de la alienación de los trabajadores), completando la emancipación meramente jurídica y política realizada por la Revolución burguesa (que identificaba con el modelo francés); sobre esa base, apuntaba hacia un futuro socialista entendido como realización plena de las ideas de libertad, igualdad y fraternidad, como fruto de una auténtica democracia……la «dictadura del proletariado» tendría un carácter meramente instrumental y transitorio

Mark de Zabaleta


jueves, 21 de abril de 2011

Karl Marx dedicó 4 días a escribir el Manifiesto Comunista y 20 años para El Capital… (1ª entrega)

Nacido en Tréveris (Prusia occidental: la ciudad más antigua de Alemania), a escasos 16 Km. de la frontera con el Gran Ducado de Luxemburgo, en una familia de la clase media alta. Su padre era abogado, y fue a la Universidad a estudiar leyes, pero los vivos debates sobre filosofía hegeliana en el Berlín de 1834 (se identificó con los jóvenes hegelianos deseosos de transformar la ortodoxia hegeliana en una doctrina social radical)…le llevaron a doctorarse en Filosofía con 23años.
En la vida de Marx se mezclaron el retiro del filósofo/pensador/intelectual con la vida activa del organizador, propagandista…y revolucionario.
Obligado por la muerte de su padre a ganarse la vida empezó a trabajar como periodista de un diario antigubernamental (en Colonia) donde su prosa mordaz le permitió actuar como agitador en favor de la reforma política. Llegó a director, pero en 1843 la censura oficial prohibió la publicación y Marx tuvo que irse a París para montar otro diario.
Allí se metió de lleno en la lectura y estudio sobre Teoría Económica (David Ricardo…), conoció a  Engels (su mentor y amigo) y a la mayoría de los dirigentes de la izquierda continental. Fue expulsado de Francia en 1845 y se refugió en Bruselas; por fin, tras una breve estancia en Colonia para apoyar las tendencias radicales presentes en la Revolución alemana de 1848, pasó a llevar una vida más estable en Londres, en donde desarrolló desde 1849 la mayor parte de su obra escrita. Pasaba todas las horas de luz solar en las salas de lectura del British Museum.
Su dedicación a la causa del socialismo le hizo sufrir grandes dificultades materiales. Habrá pocos estudiosos de los problemas sociales que hayan trabajado bajo condiciones más duras que las soportadas por Marx. Lo poco que ganaba con sus artículos periodísticos (aparte de la ayuda económica de Engels) no le permitía proporcionar a su familia una atención médica y una nutrición adecuadas.
Cuando Marx escribía sobre la pobreza, no hacía un ejercicio de imaginación.
Es importante retener los conceptos  alienación y dialéctica tomados de Hegel…y que Marx reinterpreta.  La alienación, que para Hegel queda en el mundo de la Idea (de índole teológica), para Karl Marx se refiere a la explotación del hombre por el hombre,  a la pérdida de autonomía y libertad de una clase social como consecuencia de la explotación a la que le somete otra clase social,  principalmente por el hecho de existir la propiedad privada de los medios de producción.
La dialéctica pasa de una negación, doble negación y confrontación de las ideas en Hegel a la revolución y la lucha de clases con Marx.
En 1848, a petición de una Liga revolucionaria clandestina formada por emigrantes alemanes, Marx escribió en apenas cuatro días el Manifiesto Comunista, un panfleto de retórica incendiaria situado en el contexto de las revoluciones europeas de ese mismo año 1848. Marx (con la colaboración de Engels) hacía una crítica sistemática del orden establecido y defendía la fuerza de la Revolución (no el convencimiento pacífico ni las reformas graduales)  como la forma de acabar con la civilización burguesa.
Marx tuvo algo más de tiempo para dedicarse a “El Capital”, que empezó a escribir en 1847 y terminó (parcialmente) con un primer volumen en 1867… VEINTE AÑOS ¡

Seguirá…

Mark de Zabaleta







sábado, 16 de abril de 2011

GEORG HEGEL (1770-1831) “las Recetas de la Dialéctica”…para Marx?

Vamos a ubicar a Hegel. Fue coetáneo de Malthus (1766-1834) y de Ricardo (1772-1823) y unos 50 años más joven que Adam Smith y Emmanuel Kant, cuyas obras sí conoció…y la revolución francesa en su época de estudiante…No conoció a Marx (1818-1883)
Hegel era un pensador muy oscuro. Sus escritos eran de complicada lectura, como las recetas médicas, que muy pocos saben descifrar (aparte de los farmacéuticos dotados del don de la videncia). Publicó muy poco en vida, y lo fundamental de su obra fue editado por sus alumnos tras su muerte.
“Uno solo me ha comprendido, y sin embargo no me ha entendido”. La Dialéctica, fruto de tensiones y contradicciones, hace que en el acto del saber la negación desempeñe un papel fundamental. Es lo que Hegel denomina “poder prodigioso de lo negativo”.
Un ejemplo que el mismo Hegel da, es el del ciclo de vida de un árbol de frutos. El momento o instante de la “tesis” sería el de la semilla, la cual no es ni árbol ni fruto. Cae al suelo, germina, crece y se convierte en árbol; es el momento de la “negación” de su estado de semilla. Andando el tiempo, el árbol produce frutos que no son ni semilla ni árbol, sino una negación “doble” de la semilla y del árbol; es el instante de la “síntesis”. Y de nuevo, el “círculo” dialéctico comienza con otra “tesis” o semilla, etc.
Considerado por la Historia Clásica de la Filosofía como el representante de la cumbre del movimiento alemán del idealismo filosófico y como un revolucionario de la Dialéctica, habría de tener un impacto profundo en el materialismo histórico de Karl Marx.
Hegel estudió a Smith y la economía política. En contra de Smith, quien desconfiaba del Estado, Hegel no era optimista sobre el curso no regulado de la economía. No sólo porque generaba alienación y convertía a los individuos en engranajes de una maquinaria anónima, sino porque no se autorregulaba y llevaba a extremos de riqueza y pobreza. El contrapeso a la burguesía, los individuos en la sociedad civil, era la clase desinteresada de los servidores públicos que constituía una clase universal porque sus intereses coincidían con los de la comunidad como un todo. Para Hegel tenía que haber una comunidad como parte de la cual la gente se sintiera libre. El hombre no es un individuo, sino un ser social.
Marx perteneció inicialmente a un grupo de “jóvenes hegelianos” que adoptaron las ideas del maestro: el idealismo (la historia es el devenir progresivo de la razón) y la Dialéctica (la evolución se consigue mediante conflictos entre fuerzas contrarias), pero cambió la perspectiva de Hegel…
Mark de Zabaleta


martes, 12 de abril de 2011

El modelo del Flujo Circular de la Renta.

El flujo circular de la renta es un modelo que sirve para explicar de forma muy simplificada el funcionamiento básico de la actividad económica. Este modelo nos  ayuda a entender entre quienes se produce un intercambio, es decir, quienes intervienen en la economía y en qué consisten esos intercambios.
El modelo más sencillo del flujo circular de la renta representa una economía con sólo dos agentes: las economías domésticas y las empresas. Existen otros agentes, el Estado y el Sector exterior, que, a través de los impuestos y transferencias que realiza el primero a economías domésticas y empresas y las exportaciones e importaciones que realiza el segundo, influyen en el flujo circular de la renta.
El tema es analizar cómo se mueve la renta en una economía. A continuación trato de resumir una curiosa explicación que dio un economista americano en una de sus conferencias sobre este tema. Allí se trataba de un hombre de negocios de la ciudad que se presenta en un pueblo perdido de un Estado del interior. Este “golpe de efecto” se ha trasladado de diferentes formas a todos los idiomas…pero permite asimilar el concepto del “flujo circular de la renta” de una forma inolvidable.
Versión resumida a la “española” (existen múltiples versiones): En esta se habla del sector exterior (se importa algo) y del sector público (se paga algo al ayuntamiento)…siempre con un irónico sentido del humor:
Llega un americano vestido impecable, con traje y corbata, a un pueblo perdido de Castilla y pregunta  a un vecino, en un perfecto castellano, dónde hay un hotel. Éste le responde que en el pueblo no hay hotel, pero que en la Plaza Mayor hay una Pensión muy buena.
Nuestro “turista” aparca su cochazo (americano) en la Plaza y entra en la Pensión. Se presenta y pregunta al posadero si tiene una “suite”,  le dice que no, pero que en el cuarto piso hay una habitación muy grande con cuarto de aseo. Mister Smith le dice que viene con idea de instalarse en el pueblo para montar una fábrica de componentes electrónicos, le deja su pasaporte y  20 billetes de 100 Euros ( a lo grande!) tras preguntar si sería suficiente para instalarse unos tres meses ( le había dado como precio 25 Euros/noche), pero que primero sube a ver la habitación y refrescarse.
Antonio, el posadero, con los billetes en la mano ve la oportunidad de saldar sus cuentas con la tienda de ultramarinos, la carnicería, el pescadero, el panadero, el transportista, el mecánico y hasta el alquiler que debía al ayuntamiento por el salón que le dejaron usar para una reunión de viajantes de pinturas que vino a la Pensión.
El mecánico debía dinero de unos amortiguadores importados al del transporte, que a su vez debía en la panadería y los ultramarinos. El del ayuntamiento tenía facturas pendientes con el carnicero. El panadero pagó al pescadero, que, a su vez, hizo las paces con el mecánico….
Al cabo de una hora y veinte minutos entra una chica de muy buen ver en la Pensión y deja sobre el mostrador los 20 billetes de 100 Euros que debía al posadero por la utilización “regular” de la habitación en estos últimos meses…porque fiaba a casi todos los del pueblo ¡!
Finalmente el americano baja tras refrescarse, le dice al posadero que casi prefiere comprar una casa, le deja un billete de 50 y recupera sus 20 billetes de 100 y su pasaporte.
Cuando una economía entra en crisis es porque se va desinflando tanto el consumo, porque no hay ingresos debido a que las empresas ( comercios etc.) no venden (y despiden empleados), como la producción de las mismas debido a la falta de confianza. Es en ese momento cuando hace falta un acelerador que permita volver a lanzar esa complicada maquinaria, sus engranajes, en movimiento…
Mark de Zabaleta

sábado, 2 de abril de 2011

Immanuel Kant (1724-1804)…80 años pensando ?

Kant vivió en la época de Adam Smith, Malthus y David Ricardo, aunque no conoció a ninguno de ellos. Su larga vida (80 años en el siglo XVIII), sin apenas moverse de su “pueblo”, le hicieron pensar mucho.
La vida “aburrida” que llevó ha pasado a la historia como paradigma de existencia metódica y rutinaria. Siempre vivió en la actual Kaliningrado (ahora Rusia, antes Prusia). Es conocida su costumbre de dar un paseo vespertino, a diario a la misma hora y con idéntico recorrido, hasta el punto de que llegó a convertirse en una especie de señal horaria para sus conciudadanos; se cuenta que la única excepción se produjo el día en que la lectura del Émile, de Rousseau, lo absorbió tanto como para hacerle olvidar su paseo, hecho que suscitó la alarma de sus conocidos.
Entre sus escritos más destacados se encuentra la Crítica de la razón pura, calificada generalmente como un punto de inflexión en la historia de la filosofía y el inicio de la filosofía moderna. En ella se investiga la estructura misma de la razón.
Kant escribió muy poco sobre economía, salvo cuando habla de la Deuda Pública como positiva fuente de financiación como fomento de la economía interna (mejora de caminos, nuevas colonizaciones, ahorro para los años malos, etc.) pero como riesgo frente a potencias extranjeras. Es un “tesoro” frente a la guerra que sólo se agotará por la caída de los precios (que se mantendrá mucho tiempo por su beneficiosa incidencia en el comercio…). Así, Kant ya veía las ventajas de una devaluación de la moneda para el comercio entre potencias. China y Japón son los grandes tenedores de la Deuda Pública americana…y vemos el riesgo al que aludía Kant tras la catástrofe del 11-M. Las ventas masivas de Deuda en los mercados incidieron en los tipos de cambio…
El pensamiento kantiano fue muy influyente en la Alemania de su tiempo, y Hegel supo interpretar este pensamiento analítico, utilizándolo en alguna de sus obras…el idealismo alemán, modernidad de la sociedad burguesa de su tiempo…
Cuando Marx entró en la Universidad para estudiar Derecho, quedó cautivado por los vivos debates sobre filosofía hegeliana en el Berlín de 1830 y por quienes querían transformar la ortodoxia hegeliana en una doctrina social radical….pero de Marx hablaremos en otro artículo.

Mark de Zabaleta