viernes, 21 de agosto de 2015

Mark de Zabaleta: EUROPA empieza a sufrir su gran ERROR…





En la Eurozona ya comienzan a temblar los cimientos. Obligados a aprobar un tercer rescate a Grecia, que ya va preparando una vía de escape ruso por si hay problemas, y agobiados por la situación en Francia, Italia y España (sin olvidar a Portugal e Irlanda…)
Para el profesor de Cambridge Ha Joon Chang, un keynesiano, el problema es la moneda única. Esta tiene sentido cuando la introduces en una región que es más o menos homogénea en términos de estructura económica y productividad. Pero el Euro se introdujo en una zona de grandes desequilibrios. Estados Unidos es un país del tamaño de un continente. Hay diferencias de renta importantes, pero hay una unión física, hay transferencias fiscales y el mercado laboral está totalmente integrado, al no haber barreras de idioma.
En Europa, imponer una moneda única fue un gran error.
Aunque Grecia parece ser el detonante, la verdadera bomba que haga estallar el Euro será Francia…donde la depresión ha llegado a una economía “fuerte” de la Euro-UE: la situación ha llegado hasta tal punto que en vez de sancionar a Francia por su déficit excesivo…han aprobado darle una nueva prórroga de dos años, hasta 2017, para volver a situarlo por debajo del límite del 3% del PIB que fija el “famoso” Pacto de Estabilidad y Crecimiento.
Evidentemente el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros (Ecofin) exige más recortes a París (mejor no hablar de Atenas…) ¿aguantará la sociedad francesa más pobreza por la austeridad que impone la zona Euro? ¿Será la Revolución francesa? De momento ya empiezan a votar al FN…Y Grecia hará su revolución…
Para Marine Le Pen los cuatro puntos críticos de la actual crisis y que la UE no ha resuelto tras estos largos años, son la moneda, el control fronterizo, la primacía de la ley francesa, y también lo que llama el patriotismo económico: la facultad de aplicar un proteccionismo inteligente que salvaguarde el modelo social. “No me puedo imaginar una política económica sin un control total sobre nuestro propio dinero”, dice Le Pen. “Recuperar la soberanía monetaria puede ser clave para Francia, España e Italia, dado que el euro ha creado una absurda división norte-sur, donde todas las políticas se toman en Bruselas”. De Grecia ya ni comentar…
La situación que afronta Italia para tratar de solucionar la inmigración masiva ha puesto en evidencia que no existe realmente “una” UE,…y cada país tiene que “buscarse las habichuelas”. Y con el Euro pasa exactamente igual. Lo importante es que Alemania tenga un amplio mercado europeo para vender sin riesgo de cambio…y lo del paro en España y Grecia ya lo solucionará cada cual…¡como la inmigración!
El fin del Euro llegará. Tiempo al tiempo… de momento, tras poner Grecia en venta y no haber respetado su programa electoral... ahora Tsipras dimite.
Como dijo Groucho Marx: Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!



Mark de Zabaleta

jueves, 13 de agosto de 2015

Mark de Zabaleta: nunca podremos ser Calvinistas...





Está claro que estos cuatro “años Marianos” no han resultado muy positivos…
En la historia reciente de España, nunca se había conocido una situación económica tan desastrosa como la que enfrenta el país en estos momentos, sin una guerra o una revolución de por medio. Además ha habido revoluciones y guerras que no han llevado a la economía nacional hasta esta situación.
Ningún Gobierno había endeudado tanto al país en contra de los intereses de su pueblo.  Y se ha deformado la realidad a la hora de informar a los ciudadanos, ignorando totalmente el sufrimiento de los mismos.
Ha subido el paro en España, hemos disminuido el PIB, y la deuda pública, evidentemente, también ha subido, y ya supone un 100% del PIB (que en diciembre del 2011 era “solo” un 69,3%)…
Pagar los intereses de esta Deuda supone ya un 3,75% del PIB…y sigue subiendo…porque, además, el coste de la financiación se ha incrementado…
Tal como escribió Keynes en su “Teoría general del empleo, el interés y el dinero”, de 1936, el análisis económico debía ser reconstruido para llevar los problemas agregativos a corto plazo al centro de la escena. No se trata de esperar al Largo Plazo de dentro de unos años… Para hablar de Consumo y de Ahorro es necesario generar Rentas. Y las rentas son generadas por la inversión…que puede verse frustrada si las expectativas de los empresarios son pesimistas.
Para Keynes la eficacia marginal del capital era una cuestión de expectativas, de tal modo que el cambiante humor de la comunidad empresarial podría contrarrestar incluso unos bajos tipos de interés favorables a la inversión…
¿Tenemos expectativas…o sólo nos queda pensar que a largo plazo todos muertos…como afirmaba Keynes?
Y parece que los votantes “creyentes” están perdiendo su FE y ya no creen en tantas promesas de expectativas... ¿Quién puede hablar de “brotes verdes” ante tanta austeridad y tanto recorte? Porque es obvio que el pueblo no ve ese claro repunte que anuncia Mariano…y los parados siguen en paro.
Calvino (1509-1564) adoptó los puntos de vista de Lutero: negación de la autoridad de la iglesia de Roma por derecho divino, negando la sucesión apostólica desde el apóstol Pedro, y dando primordial importancia de la Biblia como única regla de fe y conducta (Sola fides, sola Scriptura), destacando la doctrina de la justificación del hombre por medio de la gracia...y la redención por el trabajo…
¡Pero en España no podremos nunca ser Calvinistas porque NO hay TRABAJO para redimirse!
Por mucho que quieran manipular las cifras…no hay expectativas para los parados.

Mark de Zabaleta

viernes, 7 de agosto de 2015

EURO ERROR II... Mark de Zabaleta




En diciembre de 2010 publicábamos un artículo titulado ¿EURO ERROR? En el que se cuestionaba la utilidad del Euro para España y otros países comunitarios.
El profesor de Cambridge Ha Joon Chang, un keynesiano que ha sabido interpretar las verdaderas necesidades del pueblo, confirma lo dicho por otros economistas como el nobel griego Pissarides.
Para Joon Chang el problema es la moneda única. Esta tiene sentido cuando la introduces en una región que es más o menos homogénea en términos de estructura económica y productividad. Pero el Euro se introdujo en una zona de grandes desequilibrios. Estados Unidos es un país del tamaño de un continente. Hay diferencias de renta importantes, pero hay una unión física, hay transferencias fiscales y el mercado laboral está totalmente integrado, al no haber barreras de idioma.
En Europa, imponer una moneda única fue un error.
Al entrar en la moneda única, los países más fuertes deberían haber estado dispuestos a cuidar de los más débiles. Normalmente, los países con productividad más baja que tiene problemas, devalúan. Es lo que hacían España o Italia todo el tiempo. Ahora no pueden, lo único que pueden hacer es bajar salarios y cortar gasto público, y eso deprime la economía. Deberían haber permitido más campo para transferencias fiscales y cancelación de deuda. Pero no quieren hacerlo. Y es, probablemente, porque los finlandeses no sienten realmente que están en el mismo país que los griegos, y los alemanes no piensan en los españoles como sus compatriotas. Ahí está la raíz del problema. Sin el compromiso de cuidar a los más débiles, no podemos tener una moneda única.
La verdadera solución es cancelar gran parte de la deuda. La gente tiende a ver esto como escandaloso, pero es lo que se hace todo el tiempo con las empresas. Cuando una compañía entra en bancarrota, que quiere decir que no puede pagar sus deudas, se procede a una reestructuración de la deuda y los acreedores aceptan que no pueden cobrar todo. Hacen falta dos para bailar un tango. Si alguien se endeudó irresponsablemente, otro le prestó irresponsablemente. Los bancos que compraron deuda griega en grandes cantidades también cometieron un enorme error, y no están pagando el precio.
Así que deberían haber cancelado deuda y, a largo plazo, controlar el gasto público. Pero en el corto plazo es un suicidio. “No tienes suficientes ingresos, entonces corta tus gastos”.
Eso puede tener sentido para un individuo, pero no para un país entero.
Como dijo Groucho Marx: Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cuatro años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cuatro años!

Mark de Zabaleta