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viernes, 29 de agosto de 2014

Mark de Zabaleta: Keynes&Friedman no contaban con los bancos...



Estos dos grandes economistas, aunque con propuestas diferentes sobre la intervención del gobierno para estimular la Economía (Keynes abogaba por la fiscalidad para que el Estado ayude al ciudadano, mientras Friedman apostaba por la no intervención, porque bastaba con controlar la cantidad de dinero en circulación…), estaban de acuerdo en algo que es evidente: por mucho que se bajen los tipos de interés y que se hable de “inyectar dinero”… la cruda realidad es que esta liquidez no llega al pueblo y permanece en la burocracia bancaria, que lo entrega para especular en los mercados de renta variable, que vuelven a crear nuevas burbujas en los mercados bursátiles.
Eso no constituye ningún motivo de éxito de las políticas monetarias (línea Friedman) sino más bien da cuenta de su rotundo fracaso. Las radicales intervenciones de los bancos centrales de mantener en tipos históricamente bajos las tasas de interés no ha estimulado la inversión privada como desarrollaba el modelo IS-LM (del que hablamos el otro día).  
Porque de los bancos privados mejor no hablar. El que realmente necesita dinero es obvio que nunca lo consigue…
Keynes lo resumió en una parábola de su “Teoría General sobre el empleo, el interés y el dinero” de 1936, proponiendo enterrar botellas llenas de billetes en antiguas minas de carbón para que una vez descubiertas (como el oro) crearan nueva riqueza y estimularan el gasto. Las empresas privadas contratarían a mucho personal… extraer los billetes de nuevo… no habría más desempleo… aumentaría el ingreso real de la comunidad y su riqueza...
Milton Friedman, en “The Optimum Quantity of Money” de 1969, propuso otra idea para solucionar la deflación: potenciar el consumo tirando billetes desde un helicóptero a los ciudadanos (consumidores) y a los empresarios creadores de empleo (salarios).
Nunca defendieron que se dé el dinero a los banqueros, ni más liquidez a los inversores y especuladores bursátiles, ni preferir que las empresas bajen salarios, sino exactamente todo lo contrario.
Hasta Paul Krugman (Keynesiano) lanzó la idea de que una amenaza de invasión alienígena sería buena para superar la crisis, ya que se movilizarían ingentes recursos y se crearía muchísimo empleo. Aunque finalmente se descubriese que la amenaza era falsa, Krugman defendía que el esfuerzo habría merecido la pena ya que el PIB habría aumentado.
Pero Monetaristas y Keynesianos coinciden en que es mejor pensar en minas y helicópteros (hasta en platillos volantes) que en los bancos para solucionar el problema… ¡Es obvio!

Mark de Zabaleta





viernes, 1 de agosto de 2014

Mark de Zabaleta: Joan Robinson ¿Entre Marx y Keynes?

Joan Violet Robinson (1903-1983) fue una economista inglesa que formó parte de la denominada escuela postkeynesiana de Cambridge, donde trabajó con Keynes.
Decía que el objetivo de su  "Ensayo sobre economía marxista" (1942) no era criticar a Marx... "Lo escribí para alertar a mis colegas burgueses sobre la existencia en El Capital de ideas penetrantes e importantes, ideas que no podían continuar ignorando".
Muchos de los conceptos marxistas son incluso más relevantes en nuestros propios días que cien años atrás. Por ejemplo, una mercancía es algo que se produce empleando trabajo con objeto de venderlo. Marx afirmó que una mercancía debe tener un valor de uso, de otra forma nadie la compraría, pero en la actualidad el valor de uso se convierte cada vez menos esencial. Lo que genera la demanda es la presentación, la publicidad, el arte y la capacidad de venta.
El concepto marxista de la naturaleza de un sistema económico, caracterizado por la forma en que se controla la producción y se extrae un excedente de la misma, es más importante que nunca, puesto que en la actualidad coexisten en el mundo muchos sistemas entre los que se da una interacción mutua: diversos tipos de socialismo y fases superpuestas del desarrollo del capitalismo, así como claros residuos de feudalismo en el Tercer Mundo.
"El consumo de los trabajadores es limitado por su pobreza, mientras que el consumo de los capitalistas es limitado por la voracidad de capital, la cual les obliga a acumular riqueza más bien que a disfrutar de lujos. La demanda de bienes de Consumo se ve así restringida...Y si las empresas no venden, los capitalistas no estarán interesados en invertir. Así, la distribución del ingreso entre salario y plusvalía es tal que da lugar a un desequilibrio crónico entre dos grupos de industrias (trabajo y capital)."
Este aspecto de la economía de Marx incluso podría permitir la vinculación entre su teoría de la formación de un Ejército Industrial de Reserva con la teoría de Keynes de un desempleo involuntario.
Tema importante en España, donde ese "Ejército Industrial de Reserva" tiene según el INE un total de 17.353.000 parados...
Joan Robinson lo tenía muy claro: “El propósito de estudiar economía es… aprender a evitar ser engañado por economistas”.
¡Que se lo digan a Mariano!

Mark de Zabaleta

sábado, 31 de mayo de 2014

Mark de Zabaleta: PODEMOS suena Keynesiano...



Cuando John Maynard Keynes publicó su Teoría General  el mundo estaba sufriendo todavía el masivo desempleo de la gran depresión. La desilusión era total respecto a un orden económico que dejaba a tantos hombres sin trabajo.
En esta obra escribe: “Los principales inconvenientes de la sociedad económica en que vivimos son su incapacidad para procurar la ocupación plena y su arbitraria y desigual distribución de la riqueza y de los ingresos”.
Y ante tal diagnóstico era el Estado el encargado de lograr el pleno empleo: incrementando el gasto, manteniendo bajas tasas de interés para alentar la inversión, reformando el sistema fiscal, mejorando la distribución del ingreso y regulando el comercio exterior.
Entre sus numerosos escritos existe un interesante artículo anterior, La autosuficiencia nacional, escrito en 1933 y publicado en la Yale Review, en plena crisis. Allí afirma: “Produzcamos en nuestro país cada vez que sea razonable y prácticamente posible, y sobre todo, hagamos lo necesario para que las finanzas sean nacionales”.
PODEMOS se ha presentado con un programa en el que apoya rescates a los ciudadanos, un mayor peso del sector público en instituciones y sectores, respaldo a las pymes y una vigilancia, por parte de la sociedad, de los organismos públicos… consolidando una banca al servicio del ciudadano y recuperando el control público en los sectores estratégicos de la economía
¿Recuerdan la famosa frase de Keynes? Si yo te debo una libra, tengo un problema; pero si te debo un millón, el problema es tuyo…

PODEMOS propone una Auditoría ciudadana de la deuda pública y privada para delimitar qué partes de éstas pueden ser consideradas ilegítimas para tomar medidas contra los responsables y declarar su impago. Reestructuraciones del resto de la deuda y derogación del artículo 135 de la Constitución española con el objetivo de garantizar los derechos sociales frente a los intereses de los acreedores y los tenedores de la deuda.
El resultado de las elecciones europeas ha confirmado la grave crisis política que atraviesa el continente ante una Crisis Económica que “esos” políticos no han sabido resolver…
¿Podemos recurrir a Keynes?  Su libro Teoría general del empleo, el interés y el dinero  desencadenó una "Revolución Keynesiana" en el pensamiento económico, y especialmente en la consideración de la viabilidad y conveniencia de la gestión del sector público del nivel agregado de la demanda.
¿No les suena a Keynes?
Mark de Zabaleta

sábado, 19 de abril de 2014

Mark de Zabaleta: Bendita Inflación...



La deflación, en economía, es la bajada generalizada y prolongada (como mínimo, dos semestres según el FMI) del nivel de precios de bienes y servicio..., y si este fenómeno se prolonga en el tiempo puede arrastrar a la economía a una situación de verdadera pesadilla.
Afecta a las empresas dado que reduce beneficios y el exceso de oferta genera una mayor presión a la baja de los precios, obligando a reducir sus costos de producción, reducir salarios, despedir trabajadores y/o cerrar fábricas. Aumenta dramáticamente el desempleo y crea incertidumbre: la gente tiene miedo al Consumo y la Inversión = Es la temida contracción económica.
Y, como colofón, los planes de austeridad exigidos por la Troika también alientan el hundimiento de los precios y de la actividad económica, como se constata con la caída de los precios inmobiliarios y el derrumbe del sector construcción. Como el gobierno no puede encontrar una manera de aumentar el gasto de consumidores y empresas, y no cuenta con el manejo de la tasa de interés o la devaluación de la moneda, porque estamos “atados” por el Euro, no puede hacer gran cosa para estimular la Economía...
La deflación desalienta la inversión y el gasto y conlleva una caída en la demanda agregada. A nivel de teoría monetaria esto se aprecia con la reducción que sufre la velocidad de circulación del dinero, con menos transacciones comerciales. Esto obliga a los bancos centrales a inyectar dinero para mantener el esquema artificialmente a flote. Como lo han hecho la Reserva Federal, el Banco Central Europeo y el Banco de Japón.
La deflación como fenómeno estructural tiene consecuencias destructivas…pero sigue siendo norma rechazar la inflación. Recientemente se publicaba un artículo que decía:
Para tener una idea del impacto negativo de la inflación, incluso de niveles de inflación bajos, a continuación vemos los impactos. Sin hacer nada con una cantidad de €100.000, con una inflación constante anual del 2%, que es lo que buscan la BCE y otros, el valor de mis ahorros se vería impactada de la siguiente forma:
  • en 5 años valdría €90.392, perdiendo casi €10.000 en poder adquisitivo
  • en 10 años valdría €81.707, perdiendo €18.000
  • en 15 años valdría €73.857, perdiendo €26.000
  • en 20 años valdría €66.761, perdiendo €33.000
  • en 25 años valdría €60.346, perdiendo €40.000
  • en 30 años valdría €54.548, perdiendo €45.500
  • en 35 años valdría €49.307, perdiendo casi €51.000
  • en 40 años valdría €44.570, perdiendo €55.500
Si se trata de un parado español que, evidentemente, no dispone de esos 100.000 Euros de ahorro, y que actualmente tiene 40 años…poco le importa esa depreciación de un ahorro que no tiene…Porque con 80 años…ya lo decía Keynes ¡A Largo Plazo…todos calvos!
Hay dos tipos de crecimiento, uno mediante políticas de Demanda Expansiva (medidas fiscales y monetarias…) que permiten crecer con inflación y una segunda posibilidad (actuando del lado de la Oferta) recurriendo al recorte de costes y mejorando la productividad…que permitiría crecer con moderación de los salarios.
El primero sería Keynesiano, y originaría Déficit Público y aumento de la Deuda, además de Inflación…pero EVITA EL PARO MASIVO…
Mark de Zabaleta